PROGRAMA DE CARLOS RIVERA EN NUTRICION NATURAL
     
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PROGRAMA DE CARLOS RIVERA EN NUTRICION NATURAL | Productos
 
PROGRAMA DE CARLOS RIVERA EN NUTRICION NATURAL
   
 
¿QUÉ ES LA NUTRICIÓN ORTOMOLECULAR?

La nutrición ortomolecular consiste en proporcionarle a las células las moléculas o nutrientes adecuados para ayudarles a que funcionen lo más eficientemente posible.

Su objetivo principal es equilibrar la bioquímica del cuerpo mediante una nutrición individualizada y la administración de nutrientes naturales específicos. De tal forma se consigue que el cuerpo ponga en marcha su propio sistema de curación o una mejora de la salud.

Cada persona nace con una bioquímica determinada, la cual puede predisponer al individuo al desarrollo de ciertas enfermedades o síntomas. Por ejemplo, hay personas que genéticamente sufren de ciertas deficiencias enzimáticas que impiden el metabolismo adecuado de ciertos nutrientes. Esto puede favorecer problemas cardiovasculares y menstruales, inflamación crónica y dolor.

Por otro lado, no todo el mundo se beneficia de la dieta estándar basada en ensaladas, frutas y agua fría; algunas personas, por el contrario, se sienten mejor comiendo comida cocinada y bebiendo líquidos calientes. Por lo tanto, para obtener una salud óptima es vital descubrir las necesidades individuales del cuerpo.

La forma en que ayudo a mis pacientes a reponer su equilibrio bioquímico es mediante:

* Análisis de la dieta:

Éste es muy útil para descubrir los ingredientes que pueden estar afectando negativamente a la salud del paciente o que actúan como antinutrientes. A la vez, este análisis indica posibles deficiencias nutricionales debido al escaso o excesivo consumo de ciertos alimentos.

* Análisis de síntomas:

Éste se basa en más de 200 síntomas descubiertos en casos de ligeras deficiencias de vitaminas y minerales. Analizando los síntomas que manifiesta el paciente se puede identificar qué sistema del cuerpo (inmunitario, cardiovascular, endocrino, digestivo etc.) requiere más atención.

* Análisis de hábitos de vida:

Este método de análisis ayuda a perfilar cuáles son las necesidades nutricionales del individuo. Por ejemplo, si el paciente fuma y bebe, sus necesidades nutricionales serán mas altas. Las profesiones de gran estrés, el practicar deporte, y otros factores pueden alterar los niveles nutricionales necesarios.

La nutrición ortomolecular ha demostrado ser muy efectiva en el tratamiento de todo tipo de desequilibrios, especialmente:

* problemas intestinales (parásitos, levaduras, bacterias patológicas)
* dolor
* inflamación crónica
* problemas cardiovasculares
* depresión
* falta de vitalidad
* migrañas
* problemas menstruales
* osteoporosis
* trastornos de la tiroides
* retención de líquidos
* control del peso

EN QUÉ CONSISTE UNA CONSULTA?

Antes de entrar en la consulta, el paciente debe rellenar un cuestionario (creado por el Institute for Optimum Nutrition de Londres) basado en su historial médico, síntomas, hábitos de vida y dieta.

La primera consulta está dividida en una primera parte basada en la recolecta de información, y una segunda parte dedicada a la recomendación de un programa nutricional, que incluye dieta, suplementos y consejos de hábitos de vida.

Es muy importante darle tiempo al cuerpo para que se ajuste al programa recomendado. Por este motivo, las consultas de seguimiento tienen lugar entre 4 y 12 semanas (dependiendo de la persona y su progreso).
Nutrición Celular Ortomolecular es:

La Nutrición del Futuro

En general, cuando nos referimos a la nutrición pensamos primeramente en nuestro paladar. No obstante, un cada vez mayor porcentaje de la población piensa que la nutrición tambien consiste en suministrar al organismo los nutrientes necesarios para estar sanos.

Nos solemos preocupar por no tomar demasiadas grasas con el fin de cuidar el corazón y las arterias, poco azúcar por miedo a las caries y a la obesidad, no demasiada sal por miedo a la tensión alta e incluso podemos optar por los alimentos integrales porque contienen la tan bienvenida fibra. La nutricion se tiende a relacionar más con el aspecto fisico y no tanto con la salud de nuestros organos y tejidos.

El nuevo concepto de nutrición celular nos ayudará a entender como nuestra salud y en definitiva la salud de nuestras celulas depende en gran medida de lo que ingerimos a traves de la dieta y la suplementación.

Desde hace unos años, y principalmente en Inglaterra, Alemania y Estados Unidos, ha surgido un nuevo concepto de nutrición que abarca no solo la dieta sino tambien los suplementos nutricionales, que se consideran necesarios para un alto porcentaje de la población.

Este nuevo concepto de nutrición se denomina nutricion ortomolecular. La nutrición ortomolecular tiene en cuenta que todos los tejidos tienen una estructura que depende de la cooperación entre los distintos tipos de células, y por tanto es fundamental para la salud de los tejidos y de los órganos que las células estén sanas.

A partir de la ingestión de alimento tienen lugar unos procesos metabólicos de digestión, absorción y asimilación que terminan con una serie de nutrientes atravesando la pared celular para ser aprovechados por la célula. La nutrición ortomolecular analiza el comportamiento celular, la manera en la que la célula absorbe los nutrientes y cómo los utiliza para determinar que tipo de dieta es la más indicada para el mantenimiento de la salud celular y la prevención de la enfermedad.

La nutrición celular se define entonces como el abastecimiento de nutrientes que las células del organismo necesitan para obtener energía y mantener su estructura y funciones. Por supuesto, las celulas del organismo necesitan los mismos nutrientes que hasta ahora se han considerado esenciales, lo que diferencia a la nutrición ortomolecular es que defiende el equilibrio entre nutrientes como algo fundamental para el correcto funcionamiento celular. Es decir, que no solamente es necesario que la dieta no sea deficiente en ningún nutriente, sino tambien que no contenga sustancias en exceso que pueden desequilibrar el comportamiento celular dañando su capacidad para absorber y utilizar estos nutrientes esenciales.

La célula está envuelta en una fina membrana compuesta principalmente por materia grasa y dentro de ella se encuentran moléculas proteicas que desempeñan funciones especializadas. La membrana celular ejerce una función vital ya que controla lo que puede o no puede pasar al interior celular. El interior celular está dividido en compartimentos, entre los que se encuentra el núcleo, dentro del núcleo se encuentra el material genético que lleva toda la información necesaria para la estrucutra y funcionamiento de la célula.

La célula puede ver su funcionamiento y estructua afectados tanto por una deficiencia de minerales y vitaminas como por un exceso de sustancias como toxinas, sodio, calcio y azúcar. La deficiencia de nutrientes enlentece las funciones celulares y resta energía a la célula.

El exceso de toxinas inhibe o destruye las enzimas, entorpece la producción de energía celular e incapacita a la célula para sintetizar proteinas. Algunas toxinas afectan al material genético y otras pueden dañar la pared celular. El sodio y el azucar en exceso tienen también un carácter tóxico y afectan a la célula de la misma manera que lo hacen las toxinas.

Desequilibrio del Sodio y Potasio

Aunque todavía hay mucho que aprender, estamos empezando a entender la dinámica de las células del organismo humano. Muchas de las funciones celulares nos recuerdan el comportamiento de una bomba o una pila. De hecho, cada célula tiene su propio sistema eléctrico que consiste en un generador de energía que proporciona electricidad para que funcionen los demas mecanismos. En las células la electricidad es conducida por iones positivos de sodio (llamados Na+). La manera en que la célula genera energía es a través de un mecanismo llamado la bomba de sodio y potasio. En los años 40 y 50 se descubrió este mecanismo de la superficie celular que bombea el sodio hacia el interior y el potasio hacia el exterior produciendo un ambiente intracelular alto en potasio y bajo en sodio.
Ya nos podemos imaginar entonces que la relación entre ambos nutrientes es esencial para el funcionamiento celular y que tanto un exceso como una deficiencia de ambos lo pueden descompensar.

Un exceso de sodio en el exterior de la célula debido a una ingesta excesiva hace que a la larga el sodio empieze a penetrar el interior de la célula. La cantidad de sodio o de sal en la dieta que puede ser excesiva para la célula depende de diversos factores y varía de un individuo a otro. Unos individuos estarán mejor capacitados para soportar unos niveles altos de sodio y otros necesitarán restringir la sal al máximo. Si existe una deficiencia de magnesio o de potasio o si la célula está cargada de toxinas, incluso una pequeña cantidad de sodio puede ser peligrosa. Cuando el sodio penetra la célula viene acompañado por un exceso de agua. Este exceso de liquido diluye los contenidos celulares. La bioquímica de la célula deja de funcionar normalmente cuando las enzimas, sustratos y cofactores se reducen a concentraciones menores. El exceso de sodio en el interior de la célula facilita a su vez la entrada de ácidos y toxinas ya que la célula produce menos energía necesaria para la detoxificación al dejar de funcionar eficientemente la bomba de sodio y potasio.


Desequilibrio del Calcio y Magnesio

La bomba de sodio y potasio no solo proporciona energía a la célula sino que también hace funcionar otro mecanismo esencial para la salud de la célula, la bomba de calcio. La bomba de calcio permite que tres iones de sodio entren en la célula y con la energía que se libera sale un ion de calcio. Este tipo de mecanismo existe en la superficie de las células nerviosas y musculares. El calcio disuelto en el interior de la célula debería ser 10,000 veces menor que el que se encuentra en el exterior. Esto es especialmente importante en las células de los músculos ya que un pequeño incremento del calcio intracelular provoca que el músculo se contraiga. Si esto ocurre en los musculos de las arterias, estas se estrechan dando lugar a un incremento de la presión sanguinea. Aun más, un aumento del nivel intracelular de calcio incrementa el crecimiento y la división celular y puede tambien incrementar la producción de colágeno lo que produce el endurecimiento de los tejidos. Una deficiencia de magnesio en el interior de la célula lleva a una disminución de la actividad de la bomba de sodio y potasio lo que a su vez enlentece la bomba de calcio.

El magnesio no solamente es necesario para el funcionamiento de la bomba de sodio y potasio sino que tambien estabiliza la membrana celular previniendo que haya huecos por los que pueda entrar el calcio. Todo un dispositivo celular en función del mantenimiento de unos niveles adecuados de calcio, sodio, potasio y magnesio. Debemos ayudar al metabolismo celular con unos niveles adecuados de estos nutrientes en la dieta.


Exceso de Toxinas

En la nutrición ortomolecular se considera toxina a toda aquella sustancia que puede penetrar las células y que entorpece el funcionamiento normal del metabolismo. Hay seis grandes categorías de toxinas que son los residuos de pesticidas, los nitratos, los antibioticos, los residuos de hormonas, los hidrocarbonos policíclicos y los metales pesados. Estas toxinas atacan a la célula en su parte más vulnerable como son sus enzimas, sus membranas y sus ácidos nucleicos. La verdadera nutrición debería abarcar a todo lo que absorbemos del medio ambiente y no solamente a los alimentos. Los avances en los conocimientos de nutrición exigen, hoy en día, una revolución no solo de la industria alimenticia sino tambien de la prácticas agrícolas y la polución industrial.

Muchas toxinas inhiben o destruyen las enzimas. Los resultados de la intoxicación celular son la falta de vitalidad celular y la incapacidad para sintetizar proteinas celulares esenciales. Estas dos funciones básicas de las células, que son la producción de energía y la capacidad para sintetizar proteinas, se ven mas o menos afectadas según el grado de toxicidad. A medida que hay más toxinas se va perdiendo más energia vital y la célula pierde su capacidad para regenerarse. Si el daño es muy extenso la célula puede hasta morir.

Algunas toxinas tienden más a afectar los ácidos nucleicos como el DNA. El daño producido por las toxinas en el DNA de la célula es mucho mas peligroso ya que el DNA lleva incorporado una serie de complejos mensajes en código que determinan el tipo de célula y lo que la célula puede o no hacer. Las toxinas que afectan el DNA se llaman mutágenos y el daño al DNA se llama mutación ya que se transmite a todas las células hijas. Hay un tipo de enzimas que se dedican a reparar el daño al DNA, replazando las secciones dañadas por otras que tienen la estructura correcta. Pero esta increible capacidad de regeneración se ve también afectada cuando se abusa de ella y tambien puede ocurrir que las enzimas reparadoras se vean a su vez dañadas por las toxinas.

Otras toxinas afectan a las membranas celulares dañando su estructura y sus funciones, como por ejemplo, la permeabilidad de la membrana o su sensibilidad a los mensajeros químicos. Este tipo de daño celular también puede acabar con la vida de una célula. Las toxinas que afectan a las membranas son aquellas que tienen un carácter lípido o lípido-soluble, es decir que se pueden disolver en las grasas, como por ejemplo los ácidos grasos oxidados (expuestos a la luz o el calor) y también los acidos grasos trans que se encuentran en las margarinas, los aceites refinados y las grasas saturadas.

La manera en que las toxinas afectan a las células es a través de la generación de radicales libres. Los radicales libres son unas moléculas altamente reactivas que reaccionan rápidamente con cualquier otra molécula que se encuentre en su proximidad. Pueden inactivar una enzima o dañar una estructura celular. Las proteínas dañadas por los radicales libres cargan el metabolismo ya que interfieren con el funcionamiento de otras moléculas. Los radicales libres dañan a las células y enlentecen el metabolismo, el efecto sobre el individuo es el aceleramiento del envejecimiento. Este envejecimiento causado por un exceso de radicales libres no sólo afecta a la persona en su aspecto externo sino que tambien afecta a los tejidos y órganos. El individuo se vuelve por tanto más susceptible a sufrir enfermedades crónicas de todo tipo. Las enfermedades crónicas que más se relacionan con la exposición alta a radicales libres son el cáncer, la diabetes, la artritis reumatoide, la enfermedad de Parkinson y el Alzheimer.

Exceso de Azúcar y Deficiencia de Nutrientes

El exceso de azúcar en la dieta nos suele preocupar porque origina caries dentales o puede dar lugar a obesidad. Otra razón de peso para restringir el azúcar en la dieta es que el azúcar tambien puede ser tóxica.

El nivel de glucosa en sangre debe mantenerse entre 70 y 100mg/100ml o sino podemos experimentar síntomas molestos. La glucosa puede reaccionar espontáneamente con las proteínas y cuando el nivel de glucosa en sangre sube por encima de 100mg/100ml esta reacción ocurre a mayor escala con unos resultados destructivos. Las proteínas inactivadas por la glucosa interfieren con el funcionamiento normal del metabolismo. El exceso de azúcar en la dieta también nos roba nutrientes que utilizamos para su metabolismo y a la vez excluye de la dieta a otros alimentos más necesarios.


Las deficiencias de vitaminas y minerales influencian la manera en la que la célula es capaz de soportar el exceso de toxinas. Sin suficiente magnesio la célula no puede producir suficiente energia para sus funciones incluida la detoxificación. La energía celular depende de los macrominerales, calcio, magnesio, sodio y potasio, y la relación entre ellos. Sin la suficiente energía y sin los microminerales que actuan como cofactores en numerosas enzimas los procesos metabólicos se enlentecen. Si no hay suficiente cantidad de vitaminas antioxidantes los radicales libres podrán ejercer mayor daño a la célula.


Por ultimo, me gustaría explicar por qué una misma dieta alta en sodio, en toxinas, o deficiente en minerales afecta a distintas personas de manera diferente, es decir, a un individuo puede llevarle a sufrir una enfermedad crónica mientras que a otro individuo puede no afectarle aparentemente.

¿Cómo es esto posible si las células se tienen que ver afectadas de la misma manera?

Diferentes individuos hacen frente a su carga tóxica de manera diferente dependiendo de los recursos que tengan disponibles, estos recursos vienen determinados por su herencia genética, la dieta que han seguido, su historia médica y su fuerza vital. La fuerza vital o la energía vital se ve afectada por las circunstancias de la vida. La energía vital es un concepto que no puede ser explicado a través de la bioquímica pero que es lo que determina que una falta de ilusión o una circunstancia adversa puedan afectar a nuestra salud. La fuerza vital se puede incrementar con ayuda de las terapias energéticas como pueden ser la acupuntura o la homeopatía o incluso con una mayor ingesta de minerales. Al incrementar la fuerza vital se proporciona energía a la célula que estará mejor capacitada para deshacerse de su carga tóxica y para asimilar los nutrientes.

Nutrición Celular Ideal o Dieta para el Equilibrio Celular
A la célula le hace falta:
Poco sodio. Para ello debemos reducir la sal, reducir los productos lácteos, eliminar Los productos envasados y procesados y los embutidos.
Mucho potasio, suficiente magnesio y calcio, ni poco ni demasiados microminerales, suficientes vitaminas. Para ello debemos incrementar el consumo de verduras, cereales integrales, suficientes tubérculos, frutas, legumbres, frutos secos, semillas, evitar productos lácteos.
Nada de toxinas. Para ello debemos evitar el consumo de tabaco, polución, aditivos, antibióticos, consumir alimentos biológicos (orgánicos), incrementar el consumo de alimentos ricos en antioxidantes.
Nada de azúcar. Para ello debemos evitar el consumo de azúcares simples y carbohidratos refinados.
Tipos de Toxinas


1.- Toxinas de origen externo:

Aditivos alimentarios:
- aditivos sintéticos: (tartrazine, nitrato de sodio) nuestros sistemas enzimáticos no estan preparados para manejar estas sustancias, ni para llevarlas a traves de las membranas ni para eliminarlas.
Aditivos naturales usados fuera de contexto (monosodio glutamato, ácido glutámico) : sustancias naturales pero que usadas en concentraciones altas tienen el carácter de un aditivo sintético.
Medicinas y drogas sintéticas
Pesticidas
Inhalación de químicos procedentes de pinturas, varnices o desinfectantes.


2.- Toxinas de origen interno:

Productos de deshecho, el proceso de descomposición de las grasas, carbohidratos y proteinas no es eficiente al 100% y se originan productos de deshecho que si no se eliminan se convierten en toxinas.
Toxinas originadas en el intestino por la putrefaccion de los alimentos. Las proteinas de origen animal, asi como el azúcar, el café y el chocolate, tienen una especial tendencia a producir este tipo de putrefaccion .

Como disminuir la carga tóxica

Aumentando la energía vital ya sea con terapias energéticas o remineralizando el organismo
Evitando la entrada de toxinas externas en el organismo, consumiendo alimentos naturales y no procesados y a ser posible de origen biológico y usando terapias naturales en lugar de medicinas sintéticas.
Mejorando la función intestinal con el uso de probióticos y reduciendo el consumo de alimentos de origen animal.
Usando terapias naturales que faciliten la eliminación de las toxinas al exterior de la célula primero y luego al exterior del organismo.
Alimentos para el equilbrio celular (altos en Mg, K, microminerales, bajos en Na)

Mijo, arroz integral, avena, melón, grosellas, moras, plátanos, nueces de Brasil, piñones, almendras, semillas de calabaza, sésamo y girasol, judías aduki, habas de soja, garbanzos, judías blancas, calabacines, calabaza, judías verdes, pepinos, acelgas, repollo, espinacas, perejil.





Carlos A Rivera C.N.C
Nutricionista Ortomolecular
Nutrición Ortomolecular.
Dietas que Curan

Los alimentos y las dietas siempre han jugado un papel importante en la historia de la medicina; el ajo fue usado para tratar problemas de salud en Egipto y Grecia, mientras que en el siglo XVIII la armada inglesa previno el escorbuto incluyendo en la dieta de sus marinos limas y limones. Fue gracias a estos largos viajes oceánicos que se pudo observar por primera vez los efectos de una dieta desprovista de alimentos frescos y muy deficiente en ciertos nutrientes.

La medicina desde entonces se ha preocupado de lo que se denominan deficiencias agudas o críticas de nutrientes, es decir deficiencias producidas por una dieta severamente pobre en un nutriente en particular. Las deficiencias agudas de vitaminas o minerales producen enfermedades que pueden ser mortales y por tanto se les ha dado mucha importancia. Estas deficiencias agudas han determinado lo que se denominan cantidades diarias recomendadas de nutrientes como las cantidades que evitan que suframos enfermedades carenciales.

Sin embargo existen deficiencias que no producen una enfermedad carencial pero sí disminuyen nuestra calidad de vida. Es decir, podemos tener una deficiencia de vitamina C pero no tan grave como para desarrollar escorbuto. Esta deficiencia no crítica puede desarrollarse incluso cuando la dieta contiene los 60mg diarios de vitamina C que recomienda la medicina alopática y nos puede producir cansancio, catarros frecuentes, infecciones, alergias, falta de firmeza en la piel, retraso en la curación de heridas, deterioro dental o encías sangrantes. La cantidad de vitamina C necesaria para evitar estos síntomas depende de muchos factores y varia, para una persona 200mg puede ser suficiente mientras que otra necesitará hasta 4.000mg. La terapia nutricional o nutrición ortomolecular estudia las deficiencias no críticas de nutrientes y determina las cantidades óptimas para cada individuo.


Las deficiencias crónicas de nutrientes se producen cuando la dieta contiene unos niveles por debajo de nuestras necesidades pero sin llegar a niveles críticos y esta situación se ve agravada por una serie de factores desmineralizantes, como son el tabaco, el estrés, la herencia, la polución o el consumo de estimulantes.

La nutrición ortomolecular estudia los efectos de deficiencias no críticas o crónicas que se mantienen durante un largo periodo de tiempo y cómo varias deficiencias en combinación pueden ser el motivo de diversas enfermedades o síntomas que disminuyen nuestra calidad de vida. La calidad de vida óptima que busca la nutrición ortomolecular significa la ausencia de síntomas molestos que aunque no se consideran enfermedad no nos dejan disfrutar de una salud plena, como puede ser malas digestiones, dolores de cabeza, cansancio crónico, depresión, infecciones frecuentes, menstruaciones dolorosas, problemas de piel o mala memoria.

En Busca del Equilibrio

La nutrición ortomolecular es una terapia holística, esto significa que ve al cuerpo como un todo y a todos sus procesos como interdependientes. Es decir, no prescribe un nutriente en particular para un determinado problema, sino que dirige toda su atención hacia el funcionamiento del cuerpo y de todos sus sistemas en general.

Para que la terapia sea realmente efectiva tiene que asegurarse que, en primer lugar, los nutrientes sean absorbidos a través de la pared intestinal y, en segundo lugar, de que puedan alcanzar el interior de las células y los órganos donde más se necesitan.

El organismo empezará a funcionar correctamente con un nivel adecuado de los nutrientes que necesita para formar hormonas, enzimas, prostaglandinas, anticuerpos y otras numerosas sustancias. Un organismo que dispone de todos los elementos necesarios para llevar a cabo sus funciones correctamente será capaz de desintoxicarse, regenerarse y establecer un óptimo estado de salud tanto física como mental.

Pequeñas Señales

Los síntomas iniciales de una deficiencia subclínica de nutrientes son muchos y extraordinariamente variados. Puede que no les demos importancia porque nos hemos acostumbrado a ellos, porque los consideramos propios de la edad o porque, aunque molestos, no nos preocupan. Sin embargo, estos síntomas son indicativos de desequilibrios nutricionales o metabólicos y pueden llevarnos a problemas más serios a la larga.

Por ejemplo, una falta de vitamina B5 produce síntomas como hormigueo en las extremidades, falta de coordinación y dificultades de concentración, síntomas que pueden pasar desapercibidos. Sin embargo, esta vitamina es fundamental para el buen funcionamiento de las glándulas suprarrenales y una deficiencia crónica de ella puede llevar a problemas mas graves como, por ejemplo, fatiga crónica o depresión.

La Mejor Prevención

Hemos oído muchas veces que si comemos un poco de todo no tenemos que preocuparnos de que nos falte nada. Podemos tener una buena alimentación, o que nosotros consideremos buena, es decir con mucha fruta, verdura, proteína y una variedad de cereales. Pero hoy en día existen ciertos factores que hacen que estar bien alimentados no sea tan fácil.

Por ejemplo, los alimentos procesados y refinados no sólo son pobres en nutrientes sino que producen una pérdida de minerales. El pan blanco, la harina refinada y el arroz blanco aun no siendo alimentos que en sí sean dañinos, producen una pérdida de nutrientes como el zinc y la vitamina B1 y dañan el estado del intestino con lo que se dificulta la absorción de los alimentos.

El consumo excesivo de azúcar afecta negativamente a la absorción de minerales, en especial magnesio, y agota las reservas de vitamina B1 o tiamina. El café y el té tienen el mismo efecto sobre la tiamina.
Además de hacernos perder tiamina, el té y el café inhiben la absorción del hierro, desequilibran los niveles de sodio y potasio debido a su efecto diurético y en general desmineralizan los tejidos.

El tabaco es el mayor factor desmineralizante del organismo, no sólo contiene radicales libres, toxinas y cancerígenos sino que incrementa las necesidades de zinc al aumentar los niveles de cadmio y cobre.

En los estados de ansiedad se multiplican por cinco las necesidades normales de calcio. El estrés, tanto interno como externo, agota las glándulas adrenales y ocasiona pérdidas de nutrientes. Durante la respuesta al estrés se agotan las reservas de magnesio y potasio, los aminoácidos carnitina y glutamina, vitamina C, zinc y coenzima Q10.

En conclusión nuestra dieta puede ser más o menos sana pero si estamos expuestos a factores desmineralizantes o si genéticamente tenemos dificultades en la absorción de determinados nutrientes puede que necesitemos una ayuda extra con suplementos.

Dietas Terapéuticas


Para tratar una enfermedad o un desequilibrio metabólico, necesitamos una terapia nutricional adaptada a cada individuo, pues las dosis y nutrientes adecuados varían. Los tratamientos nutricionales consisten en una dieta individualizada y una recomendación de suplementos que pueden variar entre vitaminas, minerales, amino ácidos, enzimas o probióticos.

Una dieta adecuada puede mejorar nuestra salud y potenciar el efecto de los suplementos nutricionales. Las dietas dirigidas a corregir un desequilibrio metabólico y mejorar nuestro estado de salud se denominan dietas terapéuticas. Estas dietas pueden ser ricas en un mineral en particular que se encuentra en un nivel crítico, pueden estar dirigidas a desintoxicar el organismo, a alcalinizar los tejidos, a equilibrar los niveles de glucosa en la sangre, a mejorar la circulación sanguínea, a tratar una infección con cándida o a mejorar los niveles de energía en general. Una dieta terapéutica elimina los elementos de la dieta que dificultan el proceso de curación y que varían en cada caso. En general será una dieta pobre en sal, azúcar y grasas saturadas y libre de alimentos procesados.

Pero tan importante como lo que eliminamos de la dieta es lo que introducimos en ella. Para que una dieta tenga un efecto terapéutico debe incluir principalmente mucha verdura, cereales integrales, legumbres y semillas. Debe a su vez tener un nivel mínimo de toxinas por lo que se recomienda el uso de alimentos ecológicos y agua mineral o desclorada.

Métodos de Diagnóstico Nutricional

En general, el método más eficiente para deducir el estado nutricional de un individuo es a través de una serie de cuestionarios que nos facilitan información sobre la historia clínica, la historia familiar y el conjunto de síntomas, dolencias y molestias.

También puede realizarse un diagnóstico por el iris que nos indica si hay un desequilibrio entre macrominerales y qué órganos necesitan un mayor aporte de nutrientes.

Los niveles de nutrientes en sangre son buenos indicadores, pero tienden a mantenerse próximos a unos ciertos valores fijos sin reflejar el estado nutricional de los tejidos. La sangre está sujeta a lo que se conoce como control homeostático: mantiene la concentración de nutrientes mas o menos constante independientemente de cómo esté la concentración en los tejidos. El único nutriente del que la sangre es un buen indicador es el hierro ya que este trabaja directamente en las células sanguíneas.

El análisis de pelo es útil a la hora de determinar si existe una contaminación con metales pesados o si tenemos algún nutriente en exceso. Pero no refleja fielmente el estado nutricional de los tejidos.



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LA NUTRICION ORTOMOLECULAR ES LA NUTRICION DEL FUTURO
Adelgaza Reequilibrando tu Organismo
A la hora de perder el peso que nos sobra lo que realmente nos va a ayudar no será nuestra fuerza de voluntad para seguir una dieta estricta, porque llega un momento en que se acaba, sino el poder reequilibrar a nuestro organismo y aprender a comer de una forma que nos sirva para siempre y no esté asociada con sacrificio.

El problema de la mayoría de las dietas adelgazantes es que acabamos deseando con mayor fuerza aquellos alimentos prohibidos, y clasificando a los alimentos entre los que engordan y los que no engordan en vez de entre los que nuestro organismo necesita para estar sano y los que nos desequilibran y aumentan nuestra carga de toxinas. Será mas fácil eliminar de nuestra dieta estos últimos porque, al cabo de cierto tiempo, una vez superado el periodo de dependencia de estos alimentos, nuestro organismo los rechazará sin ningún esfuerzo de voluntad. Si eliminamos solamente aquellos alimentos mas altos en calorías podemos producir un déficit tanto de micronutrientes como vitaminas o minerales como de macronutrientes como proteínas, grasas y carbohidratos. Este déficit desequilibra aún mas nuestro organismo que acaba pidiendo una cantidad excesiva de comida para poder compensar sus carencias.


Por qué engordamos?

Exceso de comida, metabolismo lento, hipotiroidismo, mala digestión de las grasas, falta de ejercicio, sistema linfático lento, retención de líquidos, desequilibrios hormonales son varios de los motivos por los que podemos engordar. A través de un tratamiento nutricional adecuado se pueden activar las distintas funciones corporales para incrementar la eliminación de líquidos y toxinas, regular la producción de hormonas y mejorar la digestión de las grasas. Incluso un buen tratamiento nutricional puede incrementar el metabolismo basal en los casos en que se encuentre ralentizado.

Las dietas hipocalóricas mantenidas durante un período prolongado de tiempo y el saltarse las comidas son dos factores que pueden ralentizar el metabolismo basal y hacer que acabemos cogiendo peso con mayor facilidad. Esto nos demuestra que no siempre es cierto que disminuyendo la cantidad de calorías en la dieta vayamos a adelgazar, por lo menos no de forma permanente y duradera.

En la opinión de los terapeutas nutricionales la tendencia a tener un metabolismo mas lento puede ser debida a una insuficiencia de los nutrientes que mantienen el metabolismo basal. Los minerales que tienden a estar en deficiencia son el zinc y el magnesio junto con sus cofactores enzimáticos. Por lo tanto la respuesta a como perder peso no es siempre comer menos sino comer mejor, necesitamos una buena cantidad de nutrientes para equilibrarnos y por tanto adelgazar.


Ansiedad y deseos excesivos de alimento

En muchos casos la razón de la obesidad es simplemente un exceso de comida que puede llegar a una obsesión por comer, y esto es probablemente lo mas difícil de corregir. Este debería ser el primer paso en un tratamiento adelgazante: asegurarnos de que el paciente será capaz de seguir las recomendaciones dietéticas, es decir tratar primero la dependencia de la comida si es que existe.

La ansiedad por la comida o el deseo exagerado por comer pueden tener su raíz en ciertas disfunciones del organismo. Estas disfunciones modifican nuestra relación con la comida en general y con ciertos alimentos en particular de los que no podemos prescindir, como el azúcar, el trigo, los lácteos o las grasas. Entre ellas se encuentran la infección con cándida, la hipoglucemia reactiva, los desequilibrios nutricionales y las alergias alimenticias. El terapeuta debería ser capaz de determinar si existe algún tipo de dependencia física de ciertos alimentos debida a algún desarreglo y tratarla en primer lugar.

Tratamiento nutricional para adelgazar

En segundo lugar se deben normalizar aquellas funciones corporales que se pueden encontrar desequilibradas, como puede ser la digestión de las grasas, los niveles hormonales, el funcionamiento renal y hepático o el sistema linfático. La suplementación en cada caso es diferente ya que depende de la historia clínica del paciente y sus características físicas.

Como consejos dietéticos generales es importante no saltarse comidas e incluir algo de proteína en cada comida. Se adelgaza comiendo alimentos ricos en nutrientes esenciales y exentos de toxinas. Se debe a su vez eliminar completamente las grasas saturadas, refinadas o hidrogenadas pero no huir de todo tipo de grasa. Los ácidos grasos esenciales activan el metabolismo y se encuentran en los frutos secos crudos, las semillas crudas y los aceites vírgenes, como el aceite de cártamo, lino o sésamo.

El beber mucho agua también será fundamental a la hora de perder peso. La ansiedad de comer a menudo desaparece bebiendo un par de vasos de agua y además el agua nos ayuda a eliminar toxinas, sodio y ácidos. La sal en cambio nos hace acumular líquidos.

Para perder peso de una forma duradera habrá que dejar de ver a los alimentos en función de la cantidad de calorías que tienen sino en función de cuanto los necesita nuestro organismo. De esta manera al comer sentiremos que nos estamos cuidando y dejaremos de asociar a la comida con ideas de culpa, penitencia o castigo. Adelgazaremos cuando no nos castiguemos dejando de comer, sino que nos queramos comiendo.

Hay varios suplementos que puedo recomendar de forma general, aunque siempre es preferible estar vigilados por un terapeuta nutricional.

Enzimas digestivas y bromelina: pueden ayudar a perder peso al mejorar la digestión de los alimentos.

La carnitina y la co-enzima Q10: estos dos nutrientes tienen la propiedad de incrementar la oxidación en el organismo y por tanto acelerar el metabolismo.

Garcinia Cambodia: Esta hierba contiene una sustancia, llamada hidroxicitrato, que inhibe los mecanismos enzimáticos para la síntesis de ácidos grasos en el organismo. El hidroxicitrato también aumenta los niveles de energía y produce sensación de saciedad.

Chitosan: es un producto que proviene de el caparazón de los crustáceos, como los cangrejos. Sus efectos beneficiosos en contra de la obesidad se deben a la propiedad que tiene de absorber la grasa sin dejar que sea absorbida a través de la pared intestinal.


Picolinato de Cromo: produce una pérdida de grasa corporal junto con un aumento de masa muscular, incluso si no se acompaña de ejercicio.

Desequilibrios Orgánicos en la Anorexia y la Bulimia

La anorexia, bulimia o la formas de comer compulsiva son adicciones en las que no existe sólo un problema a nivel emocional que hay que resolver sino que también el organismo está desequilibrado lo que hace mucho más difícil el tratamiento psicológico. Podemos incluso ser capaces de resolver el conflicto emocional original pero la dependencia física de cierto comportamiento alimenticio nos hace ser incapaces de superar esta adicción. El sentimiento de culpa que crea el no poder evitar el comportamiento compulsivo de los trastornos de la alimentación agrava los desarreglos emocionales de trasfondo que tardan en poder ser superados.

Los desequilibrios orgánicos que ejercen un papel tanto en la aparición y la continuidad del trastorno como en la dificultad del tratamiento psicológico de la anorexia y la bulimia son la hipoglucemia reactiva, la candidiasis, las alergias alimenticias y las deficiencias de nutrientes.

Algunos pueden estar presentes anteriormente al desarrollo del problema y otros serán una consecuencia de la irregularidad en las comidas, el exceso de dulces, el comer compulsivamente o la deficiencia de nutrientes generada por los vómitos y la mediocridad de la dieta.

Lo importante es que es necesario, incluso imprescindible, equilibrar el organismo de una persona con un trastorno de la alimentación antes de poder tratar eficazmente el problema desde el punto de vista psicológico.


1. Hipoglucemia reactiva

Los límites normales de glucosa varían entre 70 y 100 mg por 100 ml. En determinados momentos del día estos niveles pueden bajar por debajo de 70mg/100ml. Estas bajadas de glucosa no se detectan en un análisis normal de sangre ya que no son constantes, ocurren intermitentemente. Por ejemplo, la glucosa puede bajar al despertarnos ya que hemos dejado pasar mucho tiempo sin consumir alimento, después de una comida suculenta o después de un tiempo de haber tomado un estimulante como el azúcar o el café. Las bajadas de glucosa afectan tanto al sistema nervioso como al sistema circulatorio, glandular y digestivo y provocan al que la sufre síntomas como ansiedad, irritabilidad o nerviosismo excesivo.

En el caso de los trastornos alimenticios, el consumo excesivo de alimentos, de dulces y de estimulantes como el café desequilibran excesivamente el nivel de glucosa en la sangre. Este nivel fluctúa enormemente a lo largo del día. Cuando los niveles de glucosa en la sangre están bajos el paciente con bulimia o anorexia necesitará tomar algo que los eleve como, por ejemplo, un dulce. El comer dulces desencadena un sentimiento de culpa que lleva o a inducir el vómito o a hartarse de mas dulces, al haber perdido el control.

La nutrición ortomolecular puede ayudar a equilibrar el azúcar en sangre a través de pautas alimenticias y de vitaminas como la vitamina B5 o la C y minerales como el zinc o el cromo que ayudan al metabolismo de la glucosa y mejoran la función de las glándulas adrenales y el páncreas.

2. Alergia a ciertos alimentos

Las alergias alimenticias son intolerancias a ciertos alimentos que pasan por diversas fases. En una primera fase, la alergia es aparente, es decir desencadena un síntoma como puede ser ronchas en la piel o dolores de cabeza. Si la alergia no se detecta a una edad temprana pasa a una segunda fase en la que la alergia está enmascarada. El organismo ya se ha acostumbrado a la presencia del alimento que causa la alergia y no se produce ningún tipo de síntoma pero el paciente se vuelve adicto a este alimento. Las alergias enmascaradas producen síntomas como por ejemplo, depresión, confusión mental, ansiedad, insomnio, nerviosismo o ataques de pánico.

Es muy posible que en la bulimia y la anorexia existan adicciones auténticas no a la enfermedad en sí sino a alimentos concretos. El problema no se podrá solucionar hasta que aquellos alimentos a los que somos alérgicos y, por tanto, adictos sean excluidos de la dieta. Los pacientes con trastornos alimenticios tienden a tener alergias enmascaradas a alimentos como el trigo, los lácteos, el café o el chocolate, por ejemplo. Si no toman el alimento causante de alergia por un tiempo empiezan a tener síntomas de abstinencia. Algunos pacientes con anorexia saben intuitivamente que hay alimentos o aditivos en los alimentos que les provocan síntomas con lo que dejan de comer y se mantienen con los pocos alimentos que consideran seguros.


3. Deficiencia de minerales

Tanto el comer a deshora, los vómitos frecuentes y el uso de laxantes y diuréticos propios de muchos pacientes con anorexia o bulimia ocasionan perdidas graves de minerales, especialmente potasio, magnesio o zinc. Pero además la hipoglucemia o las alergias alimenticias sobrecargan al organismo, especialmente al páncreas, glándulas adrenales y sistema inmunitario, lo que también mina las reservas de minerales.

Hay diversos estudios que demuestran que dosis altas de zinc pueden ayudar superar la anorexia. La deficiencia de zinc es un síntoma importante tanto en la anorexia como en la bulimia, pero más grave en la anorexia. Esta deficiencia puede llevar a algunas anoréxicas a perder el periodo.

La deficiencia de minerales también lleva a comer compulsivamente, ya que la enferma está pendiente de no comer por no engordar pero a la vez su organismo necesita ciertos nutrientes esenciales lo que la lleva a consumir alimentos en exceso. Esta pérdida de control desencadena sentimientos de culpa que llevan a comportamientos destructivos. El nutricionista ortomolecular utiliza unos cuestionarios de síntomas para determinar que nutrientes se encuentran en mayor deficiencia y utiliza un protocolo de suplementación que asegura en primer lugar que los nutrientes serán absorbidos por la pared intestinal y en segundo lugar que serán capaces de entrar en las células que es donde hacen mas falta.


4. Candidiasis

La candida albicans es un hongo que habita en el intestino de un 85% de la población donde convive con millones de bacterias y organismos microscópicos. Bajo determinadas circunstancias este hongo sufre una mutación y se vuelve invasor. La cándida albicans invade entonces la pared intestinal y la vuelve permeable. Si la atraviesa puede invadir también otros órganos como el riñón o los órganos genitales. El uso de antibióticos, de la píldora anticonceptiva, las situaciones estresantes o los medicamentos de cortisona son algunos de los factores que pueden hacer que aparezca la forma agresiva de la cándida.

¿Pero, qué tiene que ver la candidiasis con los trastornos alimenticios? Por un lado, la cándida albicans se alimenta de levaduras, azúcares y fermentos. El paciente con cándida tendrá unos mayores deseos de comer alimentos como por ejemplo, pan, bollería, dulces, chocolate, quesos o bebidas alcohólicas. Por otro lado, la cándida albicans produce una sustancia de desecho llamada acetaldehido al convertir el azúcar en alcohol.

El acetaldehido forma sustancias vasoactivas que producen síntomas como nerviosismo, pánico, miedo, taquicardias y sofocos. También reacciona con el neurotransmisor dopamina lo que puede producir depresión. Por último, se ha demostrado que el acetaldehido puede producir adicciones a alimentos ya que forma unas sustancias químicas que actúan como falsos neurotransmisores.

No siempre todos estos desarreglos estarán presentes en el paciente con un trastorno de la alimentación, el terapeuta ha de ser capaz de determinar cuales de ellos necesitan ser tratados y con que prioridad. Sin embargo, estos cuatro desarreglos están relacionados entre sí. Por ejemplo, la deficiencia de nutrientes debilita al sistema inmunológico y es más fácil que aparezcan problemas como la candidiasis o las alergias alimenticias. La presencia de cándida suele producir hipoglucemia y ocasiona perdidas de nutrientes, etc. El tratamiento nutricional será siempre individualizado y diferente para cada paciente dependiendo de la historia clínica, la dieta, la herencia y las deficiencias nutricionales mas aparentes.



REFERENCIAS:

" "An Alternative Approach to allergies", Dr. Theron G. Randolph and Dr. Ralph W. Moss, Harper & Row, New York
" "Low Blood Sugar", Martin L. Budd, Thorsons Health, 1981, London
" "Mental and Elemental Nutrients", Dr. Carl C. Pfeiffer, Keats Publishing, 1975, Connecticut
" "Zinc and other Microminerals", Dr. Carl C. Pfeiffer, Keats Publishing, Connecticut
" "Candidiasis", Stephen Terras, Ed. Tutor, 1996, Madrid
" "The Practical Guide to Candida", McWhirter, Green Library, 1995
" "Not All in the Mind", Dr. Richard Mackarness, Thorsons, 1994, London
" "Diet, Crime and Delinquency", Dr. Alexander Schauss, Parker House, 1981, California





 
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